En esta ocasión fue Rob Halford de Judas Priest a quién no le cayó nada en gracia que un fanático justo frente a él estuviera grabando el show con el celular en alto.
Recordemos que hace no mucho Corey Taylor vivió algo parecido y de un manotazo tiró el dispositivo de la mano del sujeto que se encontraba grabando el show.
Halford hizo gala de su estatus de Dios del Metal y no se conformó con un sutil movimiento como el de su colega, sino que le dio una patada que literalmente mando volando el móvil entre los asistentes.
